Químicas: una salida profesional

Heli tiene 13 años; vive en Espoo, cerca de Helsinki en Finlandia. Le gusta ir a su escuela, donde no tardará en empezar 2º de la ESO. El año pasado suspendió un examen de ciencias y fue a clases de refuerzo con el Sr. Tovalen, un profesor de ciencias muy bueno. Después de algunas semanas de clase con el Sr Tovalen, Heli se dió cuenta de que la química es algo tan divertido y fascinante que incluso decidió que iba a trabajar en el laboratorio de investigación de la refinería de Porvoo.

Desde que conoció la petroquímica y todo lo que queda aún por investigar en ese campo, sueña con llegar a ser una científica famosa. Tal vez algún día le otorguen el Premio Nobel de Química, y sea una de las cada vez más escasas premiadas de la Europa occidental.

En Europa se calcula que se necesitan de 500.000 a 700.000 científicos nuevos para poder llevar a cabo toda la labor que queda por hacer. Hoy en día, ya existen muchas compañías petroquímicas y químicas en general que tienen cada vez más problemas para contratar científicos e ingenieros. Es el momento de reaccionar; de lo contrario, el impacto negativo de la falta de científicos en la industria para continuar innovando dejará a Europa muy atrás de la vanguardia en la que ahora se encuentra. La capacidad de los jóvenes es asimismo crucial para enfrentarse a los futuros retos medioambientales y de salud. El progreso en las biotecnologías, la gestión de la energía y la medicina depende de los jóvenes

¿Por qué los jóvenes evitan la carrera de químicas cuando toca elegir qué van a estudiar en la universidad? La primera respuesta estaría en la mala imagen de la industria química. Sin embargo la realidad es de hecho muy distinta: no hay más que dar una vuelta por una planta química para asombrarse viendo qué lejos está del cliché de recinto oscuro lleno de humos saliendo por sus chimeneas. Se sorprenderían igualmente de los enormes esfuerzos que se llevan a cabo para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores, del público y también del medioambiente. Una planta química es ahora un lugar de trabajo bonito, agradable y moderno donde se realizan experimentos fascinantes.

La educación científica es una ventana abierta al mundo: observando un simple objeto, puedes descubrir todos los elementos que son imprescindibles para fabricarlo. No hay más que coger un teléfono móvil o un ordenador: para construir la estructura que envuelve el aparato y los circuitos electrónicos, los fabricantes necesitan plásticos de alta resistencia, por ejemplo ABS; y para conseguir ABS necesitan acrilonitrilo, butadieno y estireno que se obtienen mediante procesos petroquímicos. Es ciertamente la combinación de todos estos elementos lo que hace que ese material sea perfectamente útil a su propósito.

Las perspectivas de trabajo que ofrecen la industria petroquímica y las quimicas en general son múltiples.Y hay muchísimas más si decides trabajar en una refinería, en una planta de producción, en el comercio, en un petrolero, o incluso en una torre de perforación o en una plataforma petrolífera. Ciertamente hay trabajos para todos los gustos. Sólo es cuestión de encontrar el que mejor encaja contigo, con tus talentos y tu personalidad.

Más información sobre la carrera de químicas

http://www.rsc.org/Gateway/Subject/Careers/
http://www.rose-hulman.edu/chem/opportunities.htm#careervenues
http://www.lesmetiersdelachimie.com/
http://www.metierschimie.be/
http://www.feelthechemistry.nl/
http://www.chemie-im-fokus.de/start.htm